Libros publicados.

Si arruinarse está de moda ... arruínese con la moda.

"Si arruinarse está de moda, arruínese con la moda", es uno de los principales acercamientos humorísticos a un tema tan serio como el de la empresa privada. Según dijo Wilhem Reaabe, "El humor es el salvavidas del río de la vida" y es desde ese salvavidas desde donde el autor nos explica con sus glorias y sus miserias, ese mundo tan desconocido de las grandes Empresas.
A lo largo de las diferentes "puntadas", Julio Armas, nos habla de sus años de experiencia en el mundo de la moda y desde esa catapulta nos lanza sus reflexiones, irónicas, documentadas y desmitificador.
Demos pues la bienvenida a este nuevo estilo de literatura, que no por enfrentarse sin seriedad con las características empresariales, lo hace sin tomárselo en serio. ISBN 84-86743-76-1

Felipe Huaman Poma de Ayala

El 14 de Febrero de 1615, un indio peruano usando un apellido andino, Huaman Poma (Aguila, Tigre) y otro castellano, de Ayala, le escribía al rey Felipe III, anunciándole que le enviaba un manuscrito de 1200 páginas. El título que nuestro cronista escogió para su obra fue: "Nueva crónica y buen gobierno".
Hoy sabemos que el texto tiene un valor relativo, pero la enorme colección de dibujos que lo adornan se ha convertido, por derecho propio en el mayor "reportaje fotográfico" de cuantos se tienen hoy de la época imperial del Perú. Un documento indispensable para entender el "modus vivendi" de aquellas generaciones de peruanos.

Las lágrimas de Caxamarca.

"De todo hubo en la gran obra de España: luces y sombras, destellos y tinieblas".
Basándose en las diferentes crónicas de la época, en los textos más significativos sobre los acontecimientos en el Nuevo Mundo, en su directo conocimiento de los escenarios y la arqueología, en "Las lágrimas de Caxamarca" el autor recrea la conquista del Perú en la que sus protagonistas y sus acciones afectaron de forma definitivas al desarrollo histórico- religioso- cultural del que, por aquel entonces, se daba en llamar el viejo mundo.
Estamos ante un ensayo histórico ambiciosos que analiza con deslumbrante minuciosidad la epopeya del hundimiento del imperio inca, la fuerte personalidad de los conquistadores y las turbulencias políticas y militares de una época intensa y fascinante de nuestra historia. ISBN 84- 95894-40-8

 

COMENTARIO
Ensayo de investigación histórica, cuyo contenido describe la conquista del Perú hasta la batalla de Cajamarca. El modo de exposición lo describe el mismo autor en el proemio: “Casi nada de lo que se narra a continuación pertenece al genio o al ingenio de su autor; todo se debe a la pluma de aquellos que vivieron los acontecimientos o a la de aquellos otros que se limitaron a contar lo que otros les contaron o sus investigaciones descubrieron. Todo en él está transcrito, repasado, seleccionado y refundido” (p. 15). Para mayor claridad los textos de los primeros cronistas aparecen en el ensayo en letra cursiva; en letra redonda la redacción con la que el autor resume sus impresiones o recuerdos transcritos en sus ficheros de trabajo. Los textos literales tomados de las crónicas de la época ocupan casi más extensión que las explicaciones del autor. Las crónicas a las que presta más atención son las de Agustín de Zárate, Pedro Cieza de León, el Inca Garcilaso, Miguel de Estete, Gonzalo Fernández de Oviedo, Antonio de Herrera y Tordesillas, Francisco López de Gómara y Bartolomé Ruiz, aparte de las cartas y relaciones de los propios protagonistas españoles. El conjunto resulta ponderado, sin acritud y en la medida de lo posible, objetivo. El autor evita los juicios de valor sobre lo que describe. F.J. (2012)

 

Jirones de un sueño.

Aunque hoy se sabe con certeza que los castellanos no fueron los primeros descubridores del continente americano, sí podemos afirmar que fueron los últimos. Nadie después de ellos volvió a encontrar un continente perdido. Sólo a ellos se debe que después de aquel 12 de octubre de 1492, los viajes transoceánicos tuvieran una meta predeterminada. El descubrimiento y los muchos viajes que les precedieron, fueron destruyendo los mitos y quimeras que desde hacía siglos escondían las olas del océano, que muchos creían pobladas de monstruos que se  bañaban en las costas de la Atlántida. "Jirones de un sueño" recoge los mitos y leyendas principales de la conquista: las islas maravillosas, los gigantes y los monstruos, las siete ciudades de Cíbola, el estrecho de Anián, la fuente de la eterna juventud, el país de la Canela, el Dorado, los caníbales, los Moxos y el Paitití. Algunas fábulas autóctonas, otras importadas y que impulsaron a los castellanos a recorrer en menos de cincuenta años casi todos los ignotos territorios del continente americano. Un itinerario fascinante por la historia de aquel puñado de hombres y mujeres que dieron sus vidas por creer que todavía quedaba algo por descubrir y por la que merecía la pena soñar y morir. ISBN 84-95894-85-8

 

Charla de Presentación de “Jirones de un Sueño”


· Fue en la presentación de mi libro “Las lágrimas de Caxamarca” cuando uno de los periodistas me preguntó, cual era el motivo de mi afición obsesiva al estudio de estos hechos y años, tan importantes, en la historia de España y Europa. Recuerdo la respuesta:

1º.- La Obra, “imposible” que significó el descubrimiento, colonización y conquista.

2º.- La exhaustiva y veraz información que de ella se tiene. (Ese Archivo de Indias sevillano por el que había que pasar arrodillado)

3º.- La malísima información y concepto que de la Obra de España se tiene, no ya por los detractores en general, sino también por los españoles en particular, a los que muchas veces ya sabéis, nos gusta ser más papistas que el Papa.

· Sobre la “Imposibilidad de la Obra” no me detendré mucho. Haceros la idea de que entre el descubrimiento colombino (1492) y la sumisión de los incas (1536, año que marca el final de las grandes conquistas), sólo transcurrieron 50 años. Cincuenta años en los que se descubrió el continente desde el cañón del Colorado a la Patagonia. Se cruzaron los Andes y el desierto de Atacama, se navegaron ríos tan imposibles como el Magdalena, el Paraná, el Orinoco o el Amazonas, se fundaron poblados, iglesias y escuelas, se llevó la religión hasta el último rincón de manos de franciscanos, dominicos, agustinos y mercedarios, se descubrieron y conquistaron imperios como el azteca de Cortés, el moxica colombiano de Jiménez de Quesada o el mítico incanato de Francisco Pizarro. 50 años imposibles, ya nos lo recordaba el poeta.

Como creyeron solos lo increíble,

sucedió: que los límites del sueño

traspasaron, y el mar y el imposible...

Y es todo elogio a su valor pequeño.

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· Y con relación al tercero de los puntos, al de la mala información dejadme que os cuente una historia que muchos de vosotros estoy seguro que conocéis: En el año 1492, un hombre llamado Cristóbal Colón, posiblemente genovés, llegó a la corte de Castilla, venía a presentar un proyecto que ya le habían rechazado en Portugal y en Inglaterra. Creía y estaba dispuesto a demostrar que navegando hacia el oeste, se podía llegar en pocos días al este, a la tierra de las especias, a la del preste Juan, al rico Cipango. En la corte castellana se rechazó su idea y desilusionado se volvió para Andalucía. Como un pordiosero pidió algo de comer, para él y para su hijo de 5 años en el monasterio de La Rábida. Allí contó sus desgracias a un fraile, se llamaba Marchena y había sido confesor de la reina Isabel. El fraile habló con la reina y a Colón se le pidió que visitara de nuevo la corte, que esa vez estaba en la recién fundada ciudad de Santa Fe.

Allí el resultado fue distinto, se creyó en su proyecto y se firmaron las capitulaciones. La corona de Castilla era la que acaparaba el Descubrimiento. La reina tuvo que empeñar sus joyas para sacar dinero y comprar las tres carabelas. La marinería de Palos se apuntó entusiasmada al descubrimiento, complementándose las tripulaciones con presos sacados de la cárcel. Debidamente pertrechados el 3 de Agosto salieron en su viaje al oeste. Navegaron ilusionadamente hasta que el 12 de Octubre, un marinero llamado Rodrigo de Triana, gritó tierra desde el palo de mesana. El marinero ganó el premio que habían concedido los reyes al primero que viera la nueva tierra. El Viejo Mundo había descubierto al Nuevo. Los cuadros nos presentan la imagen, colón y la marinería de rodillas, los pendones de Castilla flameando y los frailes bendiciendo las nuevas tierras a evangelizar.

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Hasta aquí la historia...¿la historia?.....¿seguro?.....Vayamos por orden:

1.- Colón no se sabe que fuera genovés, unos piensan que era mallorquín y otros que era descendiente de una familia italiana de judíos conversos.

2.- Los cálculos marineros de Colón no convencían porque sencillamente estaban mal hechos. El mismo iba ocultando millas recorridas, como reconoce en su diario, para evitar que las tripulaciones quisieran darse la vuelta. El almirante murió plenamente convencido de que había llegado a las Indias Orientales y en uno de sus viajes, hasta hizó jurar a toda la tripulación que la isla de Cuba, era el continente.

3.- Lo que Colón dijo a Marchena, era sencillamente que podría ser que él no se explicara con la sabiduría y claridad suficiente, pero que la realidad era que las islas de las que hablaba existían...porque él ya había estado allí. Las capitulaciones de Santa Fé lo dicen bien claro : “de las tierras ya descubiertas”

4.- La reina no empeñó ninguna joya, porque ya no le quedaba joya que empeñar. Estaban todas empeñadas en Valencia y el dinero entregado para ayudar a destruira el reino nazarí de Granada.

5.- El viaje lo pagó en su gran mayoría, Luis de Santángel, judío converso, Tesorero de la Santa Hermandad. También aportó Colón y algunos amigos del pueblo de Palos una pequeña cantidad.

6.- No eran tres carabelas, eran dos carabelas y una nao. La Nao se alquiló a su propietario que no era otro que Juan de la Cosa y se le cambió el nombre. Antes se había llamado La Gallega, luego Mari-Galante y por fin Santa María.

7.- Las dos carabelas se ordenó que fueran cedidas por la villa de Palos como castigo a una anterior ofensa que la villa había hecho a la Corona de Castilla. Sus dueños no estaban nada contentos-

8.- Gran problema supuso el que nadie quisiera apuntarse al descubrimiento. Colón no era conocido y nadie de aquellos expertos marinos quisieron darle su confianza. La recluta de las tripulaciones necesarias se deben a un hombre imprescindible en el Descubrimiento: Martín Alonso Pinzón.

9.- ¿Por qué salieron, sin acabar de estar perfectamente pertrechados, un tres de agosto? ¿No podían haber esperado un poco más? ¿Tiene algo que ver que el 3 de agosto fuera la última fecha, ya pospuesta una vez, para la salida de los judíos de España?

10.- En el primer viaje sólo viajaban 4 presos, el asesino del pregonero de Palos y tres amigos que habían querido ayudarle a escapar del presidio y que según las leyes de la época estaban castigados a cumplir su misma condena.

11.- No salieron hacia el oeste, sino hacia el sur. Primero fueron a Canarias donde tuvieron que cambiar un velamen y arreglar un timón, muy probablemente saboteado en el corto viaje de la península a las indias.

12.- Para ir a la ventura, supieron muy bien coger los alisios del paralelo 29.

13.- Poca ilusión llevaban en el viaje, la tripulación se amotinó una vez y el motín fue sofocado por M.A.Pinzón. En el segundo motín, participó Pinzón y dieron tres días de plazo a Colón para encontrar la tierra prometida antes de volverse a la península.

14.- El 12 de octubre ningún Rodrigo de Triana dio el grito de Tierra. Sencillamente no había ningún marinero llamado así en la tripulación. Pudo ser un tal Sánchez Bermejo.

15.- Colón nunca le dio a nadie el premio por haber visto el primero la tierra. Dijo que el premio se lo quedaba él, pues la tierra la había visto él la noche anterior, pero no había querido decir nada.

16.- Los cuadros engañan, ningún religioso podía bendecir las tierras descubiertas, en el primer viaje no fueron religiosos de ninguna orden.

¿Sigo? Mejor no.

Por eso escribo, por eso cuento las cosas como realmente pasaron. Por eso hay un nuevo libro. La verdad es una y es en estos casos de la conquista americana donde además, la realidad es siempre muy superior a la imaginación, a esa imaginación que hacía ver mitos donde no había nada.



A TENER EN CUENTA


· El Tratado de Tordesillas-7/6/94- ratificó la división del mundo en dos hemisferios. Oriental: Portugues. Occidental: Español.

· La expedición de Nicolás de Ovando (1502) marcó el comienzo de la población de las Antillas.

· “La más extraordinaria epopeya de la historia humana” fue realizada en menos de 20 años (1519 Cortés en México y 1536 Pizarro en Perú)

· Las expediciones constaban de un número ridículo de hombres: 416 en México y 170 en Perú.

· Los gastos recaían sobre los propios organizadores. A la corona le salió ...casi gratis.

· Ramón Carante dice que 400.000 kgrs de oro y 34 millones de kilos de plata, cruzaron el Atlántico en un siglo.

· De las Antillas y el istmo panameño, salieron las expediciones que ocuparon Méjico, Perú y Colombia. De Méjico partieron las de Estados Unidos y la de América Central. De Perú la del Ecuador y Chile. Sólo el Río de la Plata, se alcanzó desde la península.

· Se dio prioridad al sur que al norte. Se descubrió antes Patagonia que Canadá. El motivo era la salida desde Cádiz.

· En gran parte se hizo “por la espalda”. Se conquistó antes Perú que la cuenca del Orinoco. Luego California y por el pacífico se llegó a las costas de Canadá, antes de que a la misma altitud se llegase por el Atlántico.

· El siglo XIV significó la mayor mutación jamás habida en el espacio humano.

· Sólo treinta años transcurrieron desde el primer viaje colombino a la primera circunvalación de Magallanes

 

Caras, caretas y carotas.

Este volumen contiene los 100 primeros artículos que cada semana van apareciendo publicados en el diario la Rioja. En ellos y como si la pluma del notario los escribiera, surgieron relatados los principales acontecimiento ocurridos en estos dos años y pico que estos artículos han tardado en nacer. Pero antes de que empieces con su lectura, debo avisarte que en su gran mayoría estos artículos están impregnados con el barniz de la ironía, de aquella ironía que llevó un día a escribir a nuestro novel D. Jacinto: “que la ironía en el fondo no es más que una tristeza que como no puede llorar, sonríe.”

 

 

Gavilanes de Plata

El escritor riojano Julio Armas presentará su nueva novela, “GAVILANES DE PLATA” en el Centro Cultural Ibercaja (C/Portales 48, Logroño), el próximo Lunes 20 de de diciembre, a  las 20.00 horas. “Cuando sonó la campanilla de la portería, me encontraba en la pequeña huerta que la comunidad tenía detrás del convento, peleándome con unos injertos de manzana, regalo de una familia de vascongados que vivían en León de Nicaragua”. Así empieza la novela Gavilanes de Plata, en la que el lector, de la mano de su protagonista, D. Diego de Gambra, revivirá los hechos históricos más importantes transcurridos en aquella España, desde la segunda mitad del siglo XVI hasta mediados del XVII. Transcurriendo la novela en aquellos azarosos años, recorreremos tanto la vida española como la del Nuevo Mundo, el descubrimiento de las minas de Potosí, la vuelta a la patria, la invasión de Portugal, La Batalla de la Terceira, el increíble episodio de la Armada Invencible, la destrucción de Cádiz y la vida en aquel Argel entregado a la piratería. Y si en algo hemos de hacer hincapié para situar la novela en su entorno, es en la absoluta fiabilidad de los hechos que en ella se relatan, pues la mayoría están basados tanto en los libros de Historia como en las documentaciones dejadas por los Cronistas de Indias y otros historiadores de irrefutable fiabilidad.

OPINION de Alberto Glez. de Pontón

 

Revilla de Camargo a dos de julio de 2011

 

 

Admirable novela –Los Gavilanes de Plata-. Ha logrado que me sumergiera en un mundo de lo más insospechado, lo concerniente a las Indias y, que más allá del periplo de acontecimientos de una época apasionante, ha conseguido llenarme de placer. Tenía como perdida la magnanimidad de unos mortales en todo su género que existieron en aquella época pasada, que sin lugar a dudas la hubo, a pesar siempre del halo negro que han querido –cuentistas- mostrar. Así es la vida; luces y sombras.

 

            La amistad no sabe de fronteras ni de credos ni de cunas. Es maravilloso lo que para mí ha significado su vívido relato.

 

            Solo he leído esta novela a la que me refiero. Su palpitante ir y devenir es un ejemplo de que el mundo es muy pequeño. Quizás me interese por sus anteriores obras.

 

 

            Me resta decir que me rindo ante su pluma. Q.D.G

 

OPINIÓN de Carolina Márquez Rojas

No tengo palabras... qué hermoso relato y qué bien contado, vive Dios. Julio Armas es un maestro de las letras, un enamorado de la Historia, sensible y escrupuloso con los acontecimientos reales que sucedieron en nuestro país y allende los mares hace ya unos cientos de años.
Esta es una novela  fundamentalmente histórica pero es también una novela de aventuras, de grandes aventuras. Esta es la historia y la vida de Don Diego de Gambra, marcada por dos amores que van más allá del entendimiento: un amor marital y otro fraternal que conducirán su azarosa existencia por casi medio mundo y en cuyo desenlace influirán de forma decisiva un fraile y... una espada (una ropera) con el símbolo de los gavilanes y de la rosa "que sabe en qué mano posa".

La aventura comienza en el extraordinario valle del Roncal en Navarra y nos adentrará en un viaje por la España del siglo XVI: las ciudades de Madrid, Sevilla, Toledo, Sanlúcar... y las tierras americanas de Potosí en Perú, Cartagena, Panamá...innumerables ciudades y países ligados a nuestra España histórica y a la conquista del Nuevo Mundo, la explotación de sus riquezas, de las minas de plata y azufre y a la relación con los indígenas, habitantes de un continente que comenzaba a conocerse.

Pero eso no es todo. Julio Armas nos describe con precisión detallada y absolutamente comprensible cómo transcurrieron grandes e importantes hechos históricos como son la invasión de Portugal, la destrucción de la ciudad de Cádiz por la flota inglesa en la que participaba el pirata Drake, la Batalla de la Terceira y el desastre de la Armada Invencible (increíbles los "ruídos" de los cañones en el relato, me he sentido como si abordara los barcos sintiendo los cambios de viento, a barlovento, a sotavento...).

En definitiva, estoy aun vibrando con esta historia que es la de muchos, no solo la nuestra. Es historia de España y de las Américas, de nuestro pasado que vive muy presente a través de Julio Armas, de su lenguaje de época, de su documentación a través de fuentes indiscutibles como el Archivo de Indias. 
Julio Armas combina a la perfección la novela histórica con la ficción, llenando las páginas de personajes reales con ficticios, creando una aventura difícil de olvidar y difícil de superar.
Y agradezco la cuidada edición: debajo de las solapas del libro aparecen unas tapas duras con un mapa mundi antiguo que es una delicia.
Como apasionada de la novela histórica he de darle la más alta puntuación y agradecer, sobre todo a Fernando García, editor de "El Tragaluz", su trabajo y buen gusto a la hora de escojer los títulos que edita. Son grandes joyas que no dejan indiferente, en absoluto.

OPINIÓN de Pucho Martínez García

Si el autor de esta historia, en vez de llamarse Julio Armas, y haber nacido en La Rioja, se llamase Frank Mcdonalds o Patrick O´Brian, y le hubieran parido, es un suponer, en un arrabal de Cincinatti, Oprah Winfrey ya le habría paseado por su plató y hubiera incluido la novela en sus recomendaciones literarias mensuales. Aquí, por estos pagos, no le saca ni Ana Rosa Quintana y, ¿qué quieren que les diga?, peor para ella y sus seguidores.

Con prosa sencilla (que no simple), la más difícil de conseguir para un escritor, y haciendo gala de un extraordinario sentido de la narratividad, Julio Armas consigue embaucar al lector y suspender su incredulidad para que, como un espadachín más, se embarque junto D. Diego de Gambra para recorrer, absorto, casi un siglo de la historia de España (desde la segunda mitad del siglo XVI hasta mediados del XVII).
 

Honradez, exigencia y amenidad

En lo que a mí respecta, he leído Gavilanes De Plata dos veces consecutivas. La primera vez leí, ensimismado, una novela de aventuras y la segunda, boquiabierto, un libro de historia que incluía tres “clases magistrales” sobre esgrima, minería y navegación. Como muestra valen un par de botones: ¿Cómo un –dicho sea con afecto- señor de la Rioja puede hablar de una meridana de sol y su explicación técnica con la precisión de un lobo de mar? ¿Cómo explica y expone la derrota de la Armada Invencible, que fue, exactamente, como la cuenta Armas?

Solo con honradez en la investigación de las fuentes, exigencia en la erudición, amenidad y precisión en la prosa, sin perder nunca de vista, el respeto al lector (así, por ejemplo, se incluye un necesario glosario). Por mi profesión (soy marino) conozco mucho de lo que se narra y puedo dar fe de la veracidad y exactitud de esta extraordinaria novela histórica de aventuras, que no dudo en calificar, sin rubor, de obra maestra.

 

OPINIÓN de Jose Guallar

Gavilanes de Plata: el conocimiento de la rosa Julio Armas

 

El hombre de Parker

Jesús Miguel Alonso Chávarri, Julio Armas, Javier Casis y Fernando Sáez  Aldana son cuatro veteranos escritores riojanos con su vida resuelta hace  años. Procedentes de ocupaciones bien diversas (la enseñanza, la empresa,  la banca y la medicina, respectivamente), de las que los más afortunados ya  descansan, poseen en común su amor por la literatura y ese irrefrenable y terco oficio de escribir del que un escritor no se retira nunca.  Unidos por ese interminable afán creativo, y utilizando las ventajas de las  nuevas tecnologías, los cuatro han    decidido crear una asociación literaria  informal (tanto que celebran sus reuniones en torno a comida y vino de la  tierra) con  el fin de dar a conocerse y a conocer sus obras  más allá de las  lindes de La Rioja a través de la red. Los visitantes de esta página web tendrán así un acceso fácil e inmediato a la producción literaria de cuatro de los escritores más  reconocidos y galardonados de la región: relatos, novelas, artículos, ensayos, poemas, etc

El anunciado primer fruto de la colaboración literaria de los cuatro autores, un libro de relatos titulado “El hombre de Parker y otros relatos”, ya es una realidad. Editado por Ediciones El Tragaluz con portada ilustrada por el artista Luis Xubero y prologado por José Luis Prusén, director del diario La Rioja, el libro fue presentado en sociedad el pasado 2 de noviembre en la Sala de Cultura de Cajarioja en Gran Vía, 2, Logroño.

El libro contiene una serie de narraciones individuales de cada uno de los cuatro escritores, cuya extensión oscila entre la novela  corta y el relato hiperbreve, y como guinda, el relato que da nombre al volumen, “El hombre de  Parker”, escrito por los cuatro siguiendo un orden preestablecido pero sin un argumento  acordado: cada uno debía continuar el relato donde lo dejó el anterior.

El libro consta de cuatro bloques de relatos independientes de cada escritor, completados con  un relato conjunto escrito a partes iguales por los cuatro y siguiendo un orden de intervención  adjudicado por sorteo. Este relato “a cuatro manos”, que dará nombre al libro, es todo un reto  narrativo de creciente dificultad y una experiencia literaria apasionante que ha puesto a prueba  la inventiva literaria de los cuatro padres de la criatura (particularmente del último).

La banda de Möbius

August Ferdinand Möbius
(Noviembre de 1790, Schulpforta, Sajonia, Alemania / Septiembre de 1868, Leipzig)
Fue nuestro hombre un matemático alemán que descubrió su famosa “Banda de Möbius”(“Cinta de Moebius”), un modesto aro de papel que presta su nombre a nuestra novela. Como muchos de los descubrimientos, el suyo fue de lo más sencillo. Una imposible cinta de papel que sólo tiene una cara, que sólo tiene un borde, con una superficie no orientable que hace que si una persona tumbada se deslizase por esta cinta mirando hacia la derecha, al dar una vuelta completa, llegaría al punto de partida con su orientación invertida. Curiosidades y caprichos matemáticos. Idas y vueltas que son vueltas e idas. Caminos que una vez recorremos sin saber que son los mismos caminos y sendas que ya una vez recorrimos. La demostración rigurosa de que todo sigue igual, de que nada cambia. Como en nuestra vida, como en nuestro mundo, siempre cambiante, siempre igual.

                                                           

Opinión de Alonso Chávarri                                                            

Sorprende esta interesante novela, editada por El Tragaluz, porque tiene poco que ver con las anteriores novelas de su autor, el escritor riojano Julio Armas. En su anterior libro, Armas nos llevaba al Perú de la conquista en una novela histórica de aventuras, en la que todo estaba dominado por el profundo conocimiento que el autor tiene de la época de los virreinatos americanos, asunto principal también de otros de sus libros; sin embargo, en esta nueva entrega, titulada LA BANDA DE MÖBIUS –figura matemática tridimensional, cerrada y alabeada, en la que al hacer un recorrido completo por su cíclica superficie, las figuras quedan invertidas-, el autor nos sitúa en la actualidad y, aunque parte de la historia se desarrolla en la selva peruana, tiene poco que ver con la conquista.

         Resulta difícil catalogar genéricamente esta novela, aunque en principio se trate de una historia “negra” sobre la búsqueda de tesoros incaicos en una tumba por descubrir, por parte de un personaje amnésico que, a través de la propia búsqueda, intenta recuperar sus recuerdos, ayudado en el rastreo por empleados de mala catadura y peores intenciones, porque confluyen varios elementos novelescos que distancian el relato de los cánones de la novela negra. El protagonista, que comienza llamándose Salvador y está investigando por qué le torturaron sin motivo unos maleantes, no es el protagonista de la novela de Julio, sino de otra que está escribiendo el personaje principal –éste sí del libro de Armas-, que también parece que se llama Salvador y aparenta ser un modesto ferretero casado con la enfermera Lola –nombre también de la “secretaria” del otro Salvador-. El motivo principal de la historia acaba siendo que nadie es lo que parece, en un juego ascendente por adivinar la realidad de cada personaje, realidad que, en algún momento, se confunde con la ficción que se escribe dentro de la historia, a lo que ayuda la coincidencia de nombres, y que hace que la historia deje de ser una novela negra convencional para transformarse en una novela psicológica, en la que, ciertamente, los personajes parecen circular por una banda de Möbius, que en cada ciclo les vuelve boca abajo y son personajes inversos de lo que eran.

A pesar de la aparente confusión argumental, la novela está tan bien llevada que su principal característica es la amenidad y se lee con mucho gusto y mayor facilidad, ya que la confusión argumental resulta ser sólo apariencia, un juego del autor resuelto con gran eficacia e ingenio.

En resumen, estamos ante una buena y sorprendente novela de Julio Armas, con la que disfrutarán tanto los amantes de la novela negra como los amantes de géneros de mayor enjundia, y que nos deja un tanto perplejos a los que seguimos la trayectoria del autor, por lo que supone de cambio radical en sus planteamientos literarios, pero manteniendo, eso sí, la calidad de su prosa y su habitual eficacia narrativa.

                                                             “ALONSO CHÁVARRI” (Crítico literario)

 

 

 

La conquista apasionada

Opinión de Alonso Chávarri.

Ante un nuevo libro del riojano Julio Armas, la primera reacción es siempre de sorpresa. En su novela GAVILANES DE PLATA, la sorpresa para el lector venía provocada por la profusión de abrumadores datos, rigurosamente históricos, sobre asuntos tan dispares como la geografía del Descubrimiento, los procesos químicos de la minería en el cerro de Potosí, los almadieros del Roncal o la vida marinera en galeones y galeras, todo inmerso en una atractiva ficción histórica sobre la vida del personaje Diego de Gambra; en su siguiente libro, titulado LA BANDA DE MÖBIUS, una novela de difícil catalogación, con tintes de novela negra, la sorpresa llegaba con el tratamiento de los personajes, en una historia dentro de la historia, en la que nadie era lo que parecía y que transformaba el relato en una novela psicológica. Ahora nos llega esta última entrega, titulada LA CONQUISTA APASIONADA  (LA VERDAD CALLADA DEL DESCUBRIMIENTO), en la que, de nuevo, la primera reacción es de sorpresa, porque el género de este hermoso y buen libro no es fácil de clasificar; se trata de una obra sobre el Descubrimiento –ya sabemos que Julio es uno de los mayores expertos sobre este tema-, formada por pequeñas biografías de conquistadores y descubridores, monumental por su número –pasan la treintena-, pero en las que confluyen el rigor histórico, habitual en los libros de Julio Armas, una pequeña dosis de ficción, para novelar las biografías y darles amenidad, y la labor investigadora, que es propia de los trabajos de historia.

         Aparecen personajes conocidos, como Hernán Cortes, los hermanos Pizarro, Lope de Aguirre, Núñez de Balboa, Martín Alonso Pinzón, el mismo Cristóbal Colón, etc., pero también otros que no lo son tanto, o que son desconocidos para la mayoría, como Fray Marcos de Niza, fraile visionario que imaginó el reino de Cíbola y sus siete maravillosas ciudades, que resultaron inexistentes en la expedición organizada para su conquista, o Isabel Barreto, viuda de Mendaña, con quien inició viaje, en el que descubriría varios archipiélagos del océano Pacífico, antes de conseguir llegar a Filipinas.

         Estas pequeñas biografías noveladas están acompañadas de algunos capítulos informativos, muy interesantes, como el dedicado a la forma de navegar, a la comida, a la higiene… en  aquellos barcos de la época; o el que trata de encomiendas y leyes; o el dedicado a piratas y corsarios; o el que trata de Fray Bartolomé de las Casas y la Leyenda Negra.

         El autor adorna sus relatos con cantos a los descubridores y poemas que ilustran sus hazañas; así aparecen versos de Juan de Castellanos, de Fray Luis de León, de la Araucana de Alonso de Ercilla, de la Dragontea de Lope de Vega, de Quevedo e, incluso de César Vallejo o Maquiavelo, en un trabajo metaliterario que agradece el buen lector.

         Este libro supone la confirmación de Julio Armas, como gran experto en el Descubrimiento y, en cierto modo, es la vuelta a sus orígenes literarios, en los que noveló la conquista de Perú, en su libro LÁGRIMAS DE CAXAMARCA. No cabe duda de que este libro entusiasmará a los interesados por América y el Descubrimiento del Nuevo Mundo, a la vez que constituye un punto y seguido en la ya larga y exitosa trayectoria literaria del autor.

 

                                                     “ALONSO CHÁVARRI”

 

Opinión de Pedro Mari.

Querido Julio:

Ya le he dado la puntilla a tu último obsequio cultural que, con los anteriores sobre la materia, me ha metido una miaja en la lidia americana. Te pongo un poco en mi limitado ambiente. Hace tiempo te consulté y compré la edición de la RAE sobre “Historia verdadera de la conquista de la Nueva España” que firma Bernal Díaz del Castillo. Voy leyendo, cuando no tengo algo de interés o necesidad inmediata, actualidad…Ando en la página 586 y espero llegar a la 1113 que es el final. Luego hay otras 500 con ESTUDIOS Y ANEXOS. Ahí lo tengo en la mesilla de noche y le pego algún bocadito. Como no tengo nada que hacer hasta que palme, ahí andaré leyendo, escribiendo, jugando a pala, bebiendo vinos… A la vez estoy al día de los que escribe Christian Duverger sobre H. Cortés que es un apoyo contra la leyenda negra: “Héroe maltratado, amante del mestizaje, no violento y buena gente al contrario que la Corona y sus esbirros”. Este francés demuestra, en “Crónica de la eternidad” y “Hernán Cortés”, que no pudo ser autor de la obra BDC sino el mismo Cortés. Yo así lo creo. Pero me da igual. Tu trabajo-goce es de un mérito y una dedicación de millones de horas que solo un puñadito a nivel nacional puede valorar y apreciar. Lo de cuadrar argumentos y apoyarlos con textos puntuales, oportunos y rotundos…¡Ojo al manojo! Bien. La imaginación, divagación…pueden volar, apoyarse en hechos, fábulas, leyendas, “decía”, “el caso es que”, “también se habló”, “tengo oído”…Pero los datos y documentos ahí están. Ocurre con la Historia, en general, que cuando pasan siglos y está maleado el tema que es grande…pero como suceden tantas cosas después solo se tira de aquello si conviene joder o disculpar dependiendo del poderío, la influencia, la fuerza…Defiendes la causa como si fuera tu jardín contra la LN ¡Ah! A Lutero, o al luteranismo les cascas “a la comparativa” y repites o tripites en varios pasajes por si no se entera la chusma. El resto del equipo de la LN pueden ser payos o casi payos con el Casas incluido aunque tuviera algo aprovechable. Pero el gachó de la boina modernizó media Europa con prosperidad y progreso cuando los demás se quedaron con el catecismo, las cofradías de penitencia y el confesionario. Bueno, Julito ¿Quién coño soy yo para enristrar tantas sandeces a un especialista mundial del tema? Pues más o menos el lego que se fue con los tres frailitos cuando lo de Montesinos ¡Cómo estaría el patio para escandalizarse y largar un fraile de aquellos tiempos! Incluyendo lo muy positivo de la causa general del Descubrimiento. Yo admiro aquel “rollo” aunque a veces arrollara. Si hubiera habido internet, GPS, correo rápido, avión y tal…las cosas se hubieran controlado mejor. Alguien dijo que fueron soldados derrotados de una causa invencible ya que el derrotado es cuando desiste. Si hoy se anuncia un embarque similar, el paro sería argumento para formar colas de Montesoria a Piqueras aunque los aventureros fueran con barcas de El Pasti. Tengo para mí que la grandeza de aquellos gachós, que habría que ver cómo eran y en qué ambiente vivían, no fue morir por ideas o proyectos. La verdadera grandeza era tener ideas. Creer que se trataba de criaturas cándidas y pueriles es una broma ¡Más bien tirarían a calvatruenos! Como los primeros vaqueadores, jineteros, ganapanes…en el toreo y en un mundo, como hoy, que es una antología de injusticias. Luego llegan las palabras con mayúscula: Patria, Revolución, Corona, Conquista…y empiezan los crímenes. Bueno, chulo. Salud, enhorabuena y mi mejor abrazo extensivo a

Virginia. Pedro Mari.

 

Presentación de La Conquista Apasionada por Luis Salcines. Santander.

LA CONQUISTA APASISONADA DEL LECTOR

Nos encontramos ante la nueva obra de un escritor prolífico y raro en el ámbito de la literatura.

Porque procede, por su formación, no del territorio de las letras,  del área de la filología, el es  Perito Electricista. Pero tampoco profesionalmente está próximo a la escritura: ha sido empresario y lo es actualmente  en un sector que nada tiene que ver con la letra impresa. Quizás por eso no le van mal los negocios. Otra cosa hubiese sido que se hubiera incorporado al empresariado editorial, por ejemplo.

Julio Armas ha publicado precisamente sobre el mundo empresarial un divertido libro en el que reflexiona sobre los empresarios españoles en clave de humor pero con mucho acierto: Si arruinarse está de moda…arruínese con la moda. Libro que, quizás con los tiempos que correen, debiera ser actualizado.

Paralelamente a la literatura, Armas colabora en la prensa como columnista de opinión los domingos en el diario La Rioja, del grupo Vocento al que pertenece también El Diario Montañés, bajo el título Caras, caretas y carotas, en las que el humor y la ironía le sirven como instrumentos para analizar la actualidad política, no exenta en ocasiones de una acidez corrosiva y en las que algunos políticos preferirían no aparecer.

También en el mismo periódico escribe sobre gastronomía, titulando sus colaboraciones Gastronomía punto y COMA.

Además, en su poliédrica actividad, la fotografía, la música (recuerdo veladas gastronómicas compartidas con amigos que terminaban con él tocando la bandurría,  memoria de su periodo como tuno; por otro lado, cuando pasa sus temporadas en veraniegas en Santander, su asistencia al Festival Internacional es obligada) y el cine ocupan un  lugar destacado, así como es un impenitente viajero.

Por otro lado, sus libros publicados, ocho con este, son extensos e intensos, lo que supone dedicación. Por un lado, de documentación, por otro, de escritura propiamente dicha, la pregunta de dónde saca tiempo este hombre.

Pero lo que al Julio le gusta realmente es escribir. Y, especialmente, sobre el Siglo de Oro y  los episodios del Descubrimiento. Al tema le ha dedicado varios libros: Las lágrimas de Caxamarca, Jirones de un sueño y Gavilanes de plata. Ahora, el libro que hoy presentamos, La Conquista apasionada. La verdad callada del Descubrimiento.

El libro es una aproximación biográfica a la vida de algunos de los hombres que estuvieron relacionados con el gran periodo de la historia española que fue el Descubrimiento. Centra sus peripecias vitales preferentemente en los pasajes que estuvieron vinculados a la Conquista del Nuevo Mundo.

Los personajes más conocidos cuyos nombres aprendimos de niños en la escuela, desde el primero de todos ellos, Cristóbal Colón, pasando por Francisco Pizarro, Núñez de Balboa, Vasco de Gama, Hernán Cortés, Juan Sebastián Elcano, Magallanes, a otros menos conocidos como Cabeza de Vaca, Francisco de Orellana, Pedro de Valdivia, Hernando de Soto, Pedro de Alvarado… Junto a ellos, otros verdaderos iconos de la historia como el sanguinario y rebelde  Lope de Aguirre, el legendario Moctezuma y el belicoso corsario Francis Drake… Más los frailes Marcos de Niza, Bernardino de Sahagún, Antonio de Montesinos y, por supuesto, Bartolomé de las Casas.

Después de unos datos iniciales sobre cada personaje, lugar y fecha de nacimiento y cómo, la mayoría de ellos, se vinculan con el afán de aventura a través del mar y el deseo de riqueza casi todos desde muy jóvenes, Julio Armas describe cómo se va dibujando en sus cabezas el sueño, la aventura del viaje a lo desconocido,  a descubrir nuevos mundo en la estela de primero de todos ellos de Colón. Casi ninguno dejaba algo atrás más que la memoria de su infancia, de su pueblo. La esperanza era un futuro de riqueza.  También podía ser la muerte. Así fue para tantos debido al hambre, las enfermedades, las condiciones adversas del mar o las tormentas, los enfrentamientos entre ellos o con los indios. En el capítulo dedicado a Elcano, escribe: “De aquellos casi doscientos cincuenta atrevidos marinos que iniciaron el ilusionante vieja, sólo regresaron a puerto dieciocho hombres. Dieciocho hombres famélicos, descalzos y en camisa…” después de haber dado la vuelta al mundo. 

Juan de Castellanos, refiriéndose a los integrantes de las expediciones, en un poema los describe:  “…Otros algunos, en maldad insignes,/ Gente desesperada y atrevida,/ Amiga de traiciones y motines,/ Sin Dios y sin olor de buena vida:/ Al fin en sus costumbres tan ruines,/ Que tienen la virtud aborrecida;/ Ningún concierto hay que los concierte,/ Ni temen temporal ni eterna muerte”..

Julio narra la intensidad de sus ilusiones, las dificultades administrativas para conseguir los permisos reales (burocracia diríamos hoy, procurándose  favores a través de relaciones personales de mayor o menor rango), o las económicas para preparar las expediciones, fletar naves, hombres y víveres para travesías sin un horizonte de tiempo y espacio definido.

Precisamente el primer capítulo lo dedica a las condiciones de navegación en la época: comida, bebida, el peligro de contraer determinadas enfermedades  (escorbuto, tifus, artritis, reuma…) o sufrir epidemias…

Describe luego con gran realismo la aventura propiamente dicha del viaje. Las condiciones del mar,  los cielos y las tormentas inesperadas, la hambruna al prolongarse indefinidamente la travesía acabándose los alimentos y el agua, las enfermedades que van surgiendo, los motines que la espera y la incertidumbre van provocando en los escépticos ya hombres, los enfrentamientos y traiciones por el poder… Y luego, ya en tierra, más de lo mismo. Ahora, al  atravesar  la selva y las montañas, a sus peligros hay que añadir el enfrentamiento con los indios, las emboscadas imprevistas, el calor o el frío…

Como muchas de las historias conocidas están entreveradas de leyendas,  Julio Armas apoya sus narraciones biográficas, los episodios que describe en los textos escritos por los testigos de los mismos, las Crónicas de Indias. Reproduce fragmentos de Bartolomé de las Casas, Gonzalo Fernández de Oviedo, Bernal Díaz del Castillo, Antonio Pigaffeta,  más diarios de sus protagonistas Colón, Cabeza de Vaca, cartas cruzadas, entre otros, y  documentos del Archivo de Indias. 

Salpica las narraciones con textos literarios alusivos a los protagonistas, o a las epopeyas marinas y el espíritu de aventura. Sus autores,  Lope de Vega con su Dragontea,  Quevedo, Alonso de Ercilla, Inca Garcilaso…,  poemas de Juan de Castellanos, Cervantes, Borges, Fray Luis de León, César Vallejo… Incluso unos versos del propio Armas a Colón  (Oda a Colón y Balboa). Todos los capítulos van precedidos por uno de estos textos.

A los textos referidos hay que añadir la amplia bibliografía, española e internacional, sobre todo americana, manejada por el autor. Detrás de este libro hay una ingente labor de documentación. Julio al final de cada capítulo señala la bibliografía utilizada para cada personaje, y al final incluye otra general. Una pista para quien quiera profundizar en la historia global o en las particulares de los protagonistas.

Otro de los temas que aborda Julio Armas es la presencia de la iglesia y su postura ante la Conquista. En las expediciones iban casi siempre frailes que, llegados al Nuevo Mundo se encargarían de evangelizar a los nativos. Armas habla del protagonismo de algunos de ellos, destacando las actuaciones del dominico Fray Antonio Montesinos y Fray Bartolomé de las Casas. Del primero subraya su homilía en La Española en la que denuncia los excesos de los españoles  y el respeto humano que se merecen los indígenas. Escribe Armas: Y es que la denuncia que de la famosa homilía de Montesinos le hacía el Virrey de las Indias al rey de las  Españas era serie y grave pues, según le informaba, el sermón del pobre fraile atacaba principios como los derechos de Castilla a la Conquista, tocaba el siempre delicado punto de estabilidad y, sobre todo, removía la eterna duda del… ¿con qué derecho?”. Y en el libro se reproducen fragmentos de la histórica homilía.

También escribe mucho Armas sobre el sevillano Bartolomé de las Casas, pero no le resulta especialmente simpático, pese a que muchas de sus denuncias reconoce que fueron   decisivas para mejorar el trato que recibían los indios. Le considera al autor de la Brevísima: “Vehemente, exaforado, paranoico, exagerado y tendencioso” y “con su falta de sinceridad emborronó los buenos propósitos de sus ideas”.  Así, al entrar en la Orden de los Predicadores, Armas afirma: “Y es a partir de esa fecha cuando, después de haber demostrado al mundo su incapacidad para hacer, decidió dedicar el resto de su existencia a criticar (unas veces con acierto y las más con desacierto), lo que los demás hacían”.  Vamos, que no le cae muy simpático precisamente.

Se ha hablado poco de la presencia de la mujer en la Conquista. Casi siempre son acompañantes de los aventureros. Sus mujeres o sus hijas. Es el caso de Lope de Aguirre, cuya hija le acompañó y recibió la muerte de sus manos en uno de los raptos de locura del peculiar y colérico vasco. Según sus palabras: “Porque alguien a quien quiero tanto no debería llegar a acostarse con personas ruines”.  Julio Armas se refiere en su personal índice de personajes a Isabel Barreto. Una gallega: “…de carácter varonil, autoritario e indómito, con mano de hierro”, que  se aventuró por las aguas del Pacífico y que llevó a su diezmada tripulación hasta las playas de Manila. Descubridora de las islas Salomón y Marquesas, es considerada como la primera mujer almirante de la navegación española.

Especial interés tienen los dos últimos capítulos. Uno, dedicado al origen de la Leyenda negra sobre España. El otro, final, en el que reflexiona sobre el significado histórico de la Conquista y el comportamiento de los actores de la misma.

Sobre la primera, escribe: “Y es que fue la envidia la verdadera madre de la leyenda. La envidia a una España que por aquellas fechas era ya espada, yunque y estandarte de toda la cristiandad”.

Y sobre la segunda, me quedo con el final, que leo.

 

El humor y la ironía están presentes en las páginas de este libro. Poe ejmplo, cuando Julio se refiere a Bartolomé de las Casas al ser nombrado Procurador o protector universal de todos los indios de las Indias: “El caballo desbocado era quien debía encabezar la reata”.  Cuando establece la diferencia entre corsarios y piratas: “En resumen y en román paladino, piratas eran los que iban por libre y corsarios los que estaban en nómina. Así de sencillo”.

A veces le sale a Julio la vena literaria en algunas descripciones. Se refiera a Hernán Cortés como: “una personalidad entretejida de acero y terciopelo”.

 

Mantiene algunas dudas históricas al carecer de información cierta (el verdadero nombre y procedencia de Colón, por ejemplo). En algunos casos al proceder de personajes procedentes de un pasado oscuro que favorecía la elaboración de leyendas.

Fe, 312 (LEER)

¿Cuánto había de aventura, cuanto de locura y  cuanto de búsqueda de riqueza, de conseguir el sueño de El Dorado había en los sueños de castellanos y extremeños?  Se decía que allí  “había más oro que hierro hay en Vizcaya”

Es un libro que describe de un modo ameno la epopeya del Descubrimiento, pero que el lector debe aproximarse a él por capítulos. La sucesión de nombres y aventuras leídas de un modo continuo pueden restar placer a la lectura y quizá mezclar episodios.

Un buen complemento hubiese sido pequeños mapas para facilitar los caminos recorridos por los aventureros.

 

Presentación de La Conquista Apasionada por Luis Lezama. Pamplona. 

Cuando, hace unos días, me dijo Julio que si quería hacer la presentación de su libro,"La Conquista apasionada", en Pamplona, me llevé una alegria porque Julio es amigo mío y compañero del colegio desde que éramos niños y porque su libro tiene como asunto la Conquista del Nuevo Mundo por los españoles. Julio le ha dado a todo, es decir que ha sido empresario, ha tocado en un conjunto musical en el colegio, ha escrito varios libros, es fotógrafo, políglota, cinéfilo, gastrónomo y ha viajado por todo el mundo.

 

Como escritor, ha publicado: " Si arruinarse está de moda ... arruínese con la moda", "Las lágrimas de Cajamarca"; "Jirones de un sueño"; "Caras , caretas y carotas"; "Gavilanes de plata ";"El hombre de Parker";"La banda de Möbius"; " La conquista apasionada. La verdad callada del descubrimiento" y tiene varias más preparadas para una próxima publicación.

 

En el prólogo de un librito, porque es muy pequeño, que se conserva en la biblioteca del Harvard College, titulado " El Soldado Español" y escrito por el cabo de Infantería Carlos Martí, en La Habana en el año 1897, dice Severo Gomez Nuñez :"Con razón se admite por axioma, que lo mejor de España es el Ejército, y que lo mejor del Ejército español, es el soldado.

 

La fama del soldado español traspasó las fronteras y los mares desde los más remotos tiempos. Cierto es, que también desde los tiempos remotos, su sangre preciosa, regó todos los países del globo, sellando de modo indeleble el testimonio indiscutible de su magnificencia, de su bravura, de su grandeza de alma en el sufrimiento, de su corazón generoso en la victoria, nunca sanguinario, siempre noble y honrado y firme.

 

Ahí está el soldado español, siendo la admiración del mundo en esta guerra de Cuba y en la de Filipinas, como antes lo fue en México, en Flandes, en África y en todas partes en que su patria le mandó luchar, sin contar el enemigo, sin medir obstáculos, +-despreciando el-hambre, la sed y las más terribles enfermedades, dando ejemplo de sobriedad y de disciplina, incansable en la marcha, gigantesco y sublime en la pelea." Pues bien todo eso es que lo Julio Armas nos demuestra en su libro en el que se describen muchas de estas epopeyas y hazañas que nuestros antepasados realizaron.

 

Es, sin duda, la mayor gesta que ha realizado nación alguna en la historia den mundo, y eso lo hicieron los españoles. A ver si lo tenemos en cuenta y vamos por el mundo con el pecho henchido y la cabeza bien alta, con orgullo de ser español.

 

Además, hay que resaltar, pues se olvida con demasiada frecuencia, que ninguna de las naciones colonizadoras Inglaterra en La India y en Norteamérica, Alemania en África,. Bélgica en El Congo, legislaron para proteger a los nativos, como lo hizo España, a instancias de los dominicos con las Leyes de Burgos y posteriormente con Las Leyes Nuevas

 

Julio incluye muchos textos originales escritos por testigos de lo que narran. Contar que muchos de los expedicionarios murieron de hambre y de sed y de muchas otras penurias, decir que 80 españoles se enfrentaron a miles de enemigos, que las marchas eran agotadoras y que las travesías duraban años, decir eso se hace en una línea, pero hay que comprender los sufrimientos que padecieron y señalar, como lo hace Julio, recogiendo las palabras de H.J. Mozans. "Que el principal móvil de los españoles no era la sed de oro, como se ha dicho frecuentemente, sino un amor a la gloria y un patriotismo que les impelía a sacrificarse y realizar empresas ante las cuales, aún los hombres más valientes de nuestra degenerada edad retrocederían con horror".

 

A mí me ha gustado mucho este libro. De verdad que me he emocionado con lo que en él se cuenta y estoy seguro de que a Vds. Les encantará de igual manera  

 

 

 

EL VIAJERO IMPACIENTE

 

 

 

Crónica Alonso Chávarri.

  Ya tengo contado, a propósito de alguna de sus obras, que ante la presentación de un nuevo libro del escritor riojano Julio Armas, la reacción primera del buen lector suele ser de sorpresa. Si con su novela “GAVILANES DE PLATA” creíamos estar ante un buen escritor de novela histórica, especialista y estudioso del Descubrimiento y todo   lo que llevó asociado, además de reconocer la buena pluma del autor para la difícil prosa de la historia novelada -con la que muchos autores caen en aburridos datos históricos, mientras que otros trivializan la historia-, con su siguiente libro, titulado “LA BANDA DE MÖBIUS”, llegamos a pensar que Julio Armas era un escritor de novela negra, pero a quién el buen trato que daba a los personajes podía transformar en autor de novela psicológica; sin embargo, con su siguiente entrega, titulada “LA CONQUISTA APASIONADA (LA VERDAD CALLADA DEL DESCUBRIMIENTO)” nos encontramos con el libro de un especialista en biografías, pues se trataba de una  obra, casi monumental, de pequeñas biografías, en las que mezclaba el rigor histórico con unas suaves dosis de ficción narrativa, sobre más de treinta personajes, unos muy conocidos y otros secundarios, relacionados con el Descubrimiento y la Conquista de América, temática en la que el autor es maestro, además de poseer una de las mejores bibliotecas sobre la gran aventura de descubrir y colonizar el otro lado de la mar océana.

   Ahora, el escritor riojano Julio Armas nos presenta su nueva novela, que lleva por título “EL VIAJERO IMPACIENTE”, y, de nuevo, la primera reacción vuelve a ser de sorpresa, al comprobar que en las primeras páginas aparecen unas octavillas medievales, encontradas por el protagonista en un libro, comprado en una librería de lance en Charing Cross, en las que aparece numeración maya y extraños dibujos que constituyen un auténtico jeroglífico a descifrar. En la investigación de las octavillas, pues de eso, entre otras cosas, trata la novela, surge una historia de caballeros templarios, incluida la desaparición de su flota en La Rochelle, y otros muchos sucesos históricos, en los que el autor demuestra su dominio de la historia y su abrumadora erudición, lo cual aleja esta obra de lo que podría parecer al principio: un libro al uso de intrigas medievales con templarios de por medio, componiendo una lectura fácil y ligera. No, no es eso; es una trama bien escrita y documentada, que exigirá al lector sus cinco sentidos, para saborear las múltiples caras que se aprecian en la lectura.

   Siempre me he preguntado, al leer un escrito de Julio Armas, ¿para quién escribe? Y, con este libro, he llegado a la conclusión, y no soy el único, de que ha escrito esta obra para sí, pensando en él mismo como posible lector, lo cual, en estos tiempos de concesiones y presiones de agentes literarios y editores y, sobre todo, del propio público, que, a muchos autores, tanto hacen desviar la obra literaria del camino inicial, es de agradecer su decisión de escribir como a él le gustaría leerlo.

   Como en otros libros, el autor hace un trabajo metaliterario, introduciendo citas y trozos de poemas, sobre todo clásicos, que engrandecen y adornan su prosa, siempre más que correcta y cuidadosa.

  En resumen, estamos ante un libro serio y complejo, a pesar de su apariencia de novela de misterio, que no dudo sea un punto y seguido en la trayectoria, cada vez más sólida, del autor.

“ALONSO CHÁVARRI”

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Entrevista en el Diario La Rioja.

 

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Entrevista para Spoonful

http://www.spoonful.es/entrevista/'el-viajero-impaciente'--todo-puede-ser-o-no-ser_20141105090728.html

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CUENTOS DEDICADOS

* Premio Ateneo 2017 *

Viendo la selección que Julio Armas nos presenta en esta su primera antología de cuentos, no es difícil entender que en este campo su universo no anda muy alejado del universo del maestro Borges. Cuentos. Cuentos de nunca acabar y cuentos de vieja, aunque no vengan a cuento. Hagamos caso al autor, leamos cuentos y dejémonos de cuentos. Cuentos, siempre cuentos, divinos cuentos.

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Crítica

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