MUERTES CRUZADAS

 








 



JULIO ARMAS, EL ESCRITOR QUE SIEMPRE NOS SORPRENDE

                                                                           Título: MUERTES CRUZADAS

                                                                           Autor: JULIO ARMAS

                                                                           Género: NOVELA

                                                                           Editorial: SINÍNDICE

 

         Cada vez que el escritor riojano Julio Armas nos entrega un nuevo libro a sus lectores, la reacción que tenemos es la misma: de sorpresa; una sorpresa que puede llegar por motivos muy diversos, pero siempre nos sorprende.        En unos libros, la sorpresa llega al comprobar que Julio es un gran experto en la conquista y el descubrimiento de América, cosa que la mayoría no sabíamos; en otro, nos sorprende al transformarse en biógrafo de personajes históricos; también nos sorprende con el extraordinario trabajo metaliterario que introduce en una aparente novela medieval de intrigas y templarios; o escribiendo una novela negra, en la que incluye una “historia dentro de la historia”, que transforma el aparente relato negro en una novela psicológica en la que nada es lo que parece. En su penúltimo libro, titulado CUENTOS DEDICADOS, conviven relatos de la selva amazónica con otros de corte rural e, incluso, alguna historia sentimental que llega al corazón, pero con la sorpresa de que son relatos dedicados a los grandes personajes de ficción de la literatura universal o a hechos históricos relevantes.

         Ahora nos presenta su novela  MUERTES CRUZADAS, aparentemente una novela negra, en la que, al comienzo, aparecen dos amigos muertos por envenenamiento y el inspector Carvajal intentará desentrañar el misterio de los asesinatos; pero no nos confundamos, de novela negra al uso tiene más bien poco. Sí sigue los cánones de la novela negra en algún aspecto: en su amenidad, pues despierta rápidamente el interés del lector, en la trama que investiga el peculiar inspector Carvajal y en poco más. La linealidad temporal del relato, tan habitual en la novela negra, aquí es sustituida por una estructura más compleja, con saltos atrás y adelante en el tiempo, que da compacidad al relato, pero que en absoluto resulta perturbadora para el lector.

         Un logro de la novela es el peculiar lenguaje que utiliza el inspector, un hombre que habla coloquialmente y, a veces, con cierta brusquedad, tanto a inferiores como a superiores; también está muy conseguida la cotidianidad de la historia, con una minuciosa descripción de tareas y hechos comunes, lo cual no suele ser propio de la novela negra clásica, que suele ir directamente al asunto argumental.

         En cuanto a la parte técnica de la novela, la mayor novedad es que el autor simultanea, en el relato, la primera persona con la tercera, lo cual le permite dar voz al inspector Carvajal, que narra en primera persona la marcha de su investigación, y, a la vez, disponer del narrador omnisciente, que cuenta en tercera persona todos los sucesos de la vida de los amigos muertos, en esos saltos temporales, atrás y adelante, que abarcan diversos paisajes de sus vidas.

         Hay diversas líneas en el relato, que acaban convergiendo al final, pero llaman la atención las conversaciones del inspector con un viejo jardinero, que vienen a ser como una línea de fuga, que hace descansar al relato principal y que añade interés y amenidad a la historia.

         En lo que respecta al lenguaje, el autor ha conseguido que funcione el tono coloquial de los diálogos, lo cual no suele ser frecuente, que añade realismo, además de amenidad, a la narración.

         En resumen, estamos ante una buena novela negra que, además, nos da mucho más: calidad en la prosa, uso muy adecuado de un lenguaje sencillo y pulcro, que hace funcionar, sin perturbar el interés y la amenidad de la historia, la complejidad de la estructura.

         Sólo queda dar la enhorabuena a Julio Armas por esta nueva entrega, en su ya dilatada y exitosa carrera literaria, y esperar a ver con qué nos sorprende en la próxima. Porque Julio siempre sorprende. Para bien.

                                                                                “ALONSO CHÁVARRI”

________________________________________________________

 Entrevista en Diario La Rioja

El inspector Julio Carbajal es un tipo normal que fuma Ducados, bebe vino, suelta tacos y marca 'chapa'. Él es el protagonista de la nueva novela de Julio Armas (Logroño, 1946) y quien dará carpetazo a los expedientes pendientes sobre tres sospechosas muertes en Madrid. El azar, sin embargo, le supera en protagonismo ya que de él es fruto el único plan existente que explica estas muertes y asesinatos. Un azar que hace años despertó la curiosidad de Armas y le ha dado no poco que pensar.

También reconoce el autor que 'Muertes cruzadas' nace de una declaración de amor a Julio Cortázar y su 'Rayuela', «novela que me dejó pegado», y de ahí que el tiempo en su obra no sea unidireccional sino que va dando saltos haciendo la 'rayuela'. Un ejercicio «muy complicado, pero divertido, que es para lo que yo escribo», reconoce.

'Muertes cruzadas' suma la duodécima novela de Julio Armas y, como las anteriores, responde a su vocación de divertirse con la escritura. Hoy la presenta en sociedad, a partir de las 20.00 horas en el Centro Cultural Ibercaja de Portales, en Logroño.

El autor logroñés ha vuelto a confiar en la Editorial Siníndice y en Diego Iturriaga para esta obra, como ya lo hizo con sus más recientes publicaciones -'La Conquista apasionada', 'El viajero impaciente', 'Gavilanes de plata' y 'Cuentos dedicados'-, esta última merecedora del último Premio de Narrativa del Ateneo Riojano.

Con su actual criatura a punto de presentarse, Julio Armas ya trabaja en la próxima, la precuela de 'Gavilanes de plata'. E incluso tiene otro proyecto que le ronda como una obsesión: «Quiero hacer algo histórico sobre La Rioja».

_________________________________________________________________



Texto leído en la presentación

 

         Cuando uno lee un libro de Julio Armas, la sorpresa suele ser la característica principal; una sorpresa que nos llega por motivos muy diversos. Así, en su primer libro, la sorpresa nos viene con el título: “Si arruinarse está de moda, arruínese con la moda”; hay que reconocer que es un título sorprendente. Con su novela “GAVILANES DE PLATA”, la sorpresa es descubrir que Julio Armas es un gran experto en el Descubrimiento de América, pero no sólo en eso, sino en los procesos químicos de la minería en aquellos tiempos, en esgrima, en barcos de la época, etc., en resumen, nos sorprendemos de que Julio sea un experto en novela histórica. En “LA CONQUISTA APASIONADA” uno espera volver a encontrarse al experto en el descubrimiento de América, pero nos vuelve a sorprender pues, en vez de una novela histórica al uso, nos encontramos con una treintena de biografías de personajes relacionados con la conquista del nuevo mundo, en las que, de una forma muy amena, nos cuenta cantidad de cosas que nos eran desconocidas. En “LA BANDA DE MÓBIUS” la sorpresa es monumental, pues nos encontramos con un género difícil de catalogar: un relato de novela negra, de intrigas, pero con una historia dentro de la historia, que acaba convirtiendo el relato en una novela psicológica, en la que nada es lo que parecía. En “EL VIAJERO IMPACIENTE”, lo que parece una historia medieval de intrigas y templarios, nos sorprende por el trabajo metaliterario que lleva consigo, por las citas y trozos de poemas clásicos que adornan y engrandecen la ya de por si muy correcta y cuidada prosa de Julio. En su siguiente libro, la sorpresa nos llega con el título “CUENTOS DEDICADOS”, pues se trata de un libro de relatos, género que Julio aborda por primera vez completando un libro, en el que conviven relatos de la selva amazónica con otros de corte rural o, incluso, con algún cuento sentimental que llega al corazón; y todos ellos dedicados a los grandes personajes de ficción de la literatura universal o a hechos históricos relevantes. Si, siempre, en todos sus libros, Julio Armas nos sorprende, por unas cosas o por otras la sorpresa está garantizada. Así que al llegar esta nueva novela, que ahora nos ofrece con el título de “MUERTES CRUZADAS”, yo lo primero que pensé es “a ver, dónde está la sorpresa”; y me encontré con que aparentemente no había sorpresa, pues parecía una novela negra al uso, con unas muertes extrañas, al comienzo, que el inspector Carvajal va intentando desentrañar, a lo largo de la novela, pero he dicho “aparentemente”, pues de novela negra “al uso” tiene más bien poco.

         Lo primero que llama la atención es que es una novela amena y entretenida, aunque su estructura haga parecer compleja; con un lenguaje pulcro y sencillo -esa difícil sencillez que siempre buscamos los escritores-,pero exacto y que favorece la atención del lector. En este aspecto, en el interés que despierta en el lector y en lo a gusto que se lee, sí que sigue los cánones de la novela negra, además de la trama que investiga el inspector Carvajal, pero en poco más. No es una novela negra al uso porque la linealidad en el relato, el mantenimiento del tiempo natural, que es propio de la novela negra, aquí está sustituido por una estructura más compleja, con saltos temporales atrás y adelante, que no resulta nada perturbadora para el lector, pero que añade un punto de calidad al libro.

         También llama la atención, al comienzo, la minuciosa descripción de hechos y tareas cotidianas irrelevantes, como afeitarse o tomar un café en la cocina, lo cual no es propio de una novela negra, que suele ir de forma directa al asunto argumental, pero quel da una sensación de cotidianidad al relato, que aquí está muy lograda.

         Está muy conseguido el personaje del inspector Carvajal, un hombre peculiar, que habla coloquialmente, casi con brusquedad, tanto con superiores como con inferiores, con un carácter que rresulta muy atractivo para el lector.

         Otra curiosidad de la novela es que los capítulos suelen acabar con la misma frase con que comienzan los siguientes, lo cual hace creer al lector que continúa el relato en el punto en que estaba, pero no es así, lo cual es un guiño del autor que nos debería explicar.

         En cuanto a la parte técnica de la novela, está escrita en pasado, que es el tiempo del contador de historias, pues, a fin de cuentas, la historia es pasado, pero la mayor novedad es que Julio simultanea la 1ª persona con la 3ª, lo cual es bien raro, pues la novela negra suele narrar en 3ª persona, con un narrador omnisciente que lo conoce todo o, más raramente en 1ª persona, cuando es un personaje el que cuenta lo que le sucedió. Sin embargo en MUERTES CRUZADAS, Julio hace esa innovación de contar a la vez en 1ª y en 3ª persona, lo cual le permite dar la voz al inspector Carvajal, que cuenta en 1ª persona la marcha de la investigación y, a la vez, tener un narrador omnisciente, que lo sabe todo, y así puede contar la vida de otros personajes en distintas épocas.

         Hay distintas líneas en el relato,que acaban convergiendo al final, pero me ha llamado la atención una línea argumental, que es la que narra las conversaciones en el bar La Taurina del inspector Carvajal con un personaje, llamado José, que es un viejo jubilado que trabajó de jardinero en una inclusa, y que no tiene demasiada relación con la investigación principal; viene a ser como una línea de fuga, que hace descansar al relato principal y que el lector agradece porque, sin tener mucho que ver con las historias principales, es muy amena e interesante.

         En cuanto al lenguaje, Julio utiliza un lenguaje sencillo, pero muy exacto, con diálogos muy reales, en tono coloquial, no es el lenguaje típico y tópico de la novela negra sino el lenguaje habitual de la gente, lo cual añade realismo y amenidad a la historia. Lo extraño es que funcione este lenguaje, porque no es fácil que suceda, y esto es una habilidad del autor.

         En resumen, nos encontramos con un argumento en el que dos amigos mueren al principio, con trazas de haber sido asesinados, y el inspector Carvajal investiga las muertes, pero la historia, además de amenidad e intriga, nos da mucho más: calidad en la prosa, uso adecuado del lenguaje con diálogos reales, una estructura compleja, pero nada perturbadora para el lector... Sí, estamos ante una gran novela negra por la que tengo que dar la enhorabuena al autor. Sólo me queda esperar a ver con que nos sorprende la próxima vez.

                                                                         “ALONSO CHÁVARRI”



_________________________________________________________________





Imágenes de la presentación