EL VIAJERO IMPACIENTE

 






Crónica Alonso Chávarri.

  Ya tengo contado, a propósito de alguna de sus obras, que ante la presentación de un nuevo libro del escritor riojano Julio Armas, la reacción primera del buen lector suele ser de sorpresa. Si con su novela “GAVILANES DE PLATA” creíamos estar ante un buen escritor de novela histórica, especialista y estudioso del Descubrimiento y todo   lo que llevó asociado, además de reconocer la buena pluma del autor para la difícil prosa de la historia novelada -con la que muchos autores caen en aburridos datos históricos, mientras que otros trivializan la historia-, con su siguiente libro, titulado “LA BANDA DE MÖBIUS”, llegamos a pensar que Julio Armas era un escritor de novela negra, pero a quién el buen trato que daba a los personajes podía transformar en autor de novela psicológica; sin embargo, con su siguiente entrega, titulada “LA CONQUISTA APASIONADA (LA VERDAD CALLADA DEL DESCUBRIMIENTO)” nos encontramos con el libro de un especialista en biografías, pues se trataba de una  obra, casi monumental, de pequeñas biografías, en las que mezclaba el rigor histórico con unas suaves dosis de ficción narrativa, sobre más de treinta personajes, unos muy conocidos y otros secundarios, relacionados con el Descubrimiento y la Conquista de América, temática en la que el autor es maestro, además de poseer una de las mejores bibliotecas sobre la gran aventura de descubrir y colonizar el otro lado de la mar océana.

   Ahora, el escritor riojano Julio Armas nos presenta su nueva novela, que lleva por título “EL VIAJERO IMPACIENTE”, y, de nuevo, la primera reacción vuelve a ser de sorpresa, al comprobar que en las primeras páginas aparecen unas octavillas medievales, encontradas por el protagonista en un libro, comprado en una librería de lance en Charing Cross, en las que aparece numeración maya y extraños dibujos que constituyen un auténtico jeroglífico a descifrar. En la investigación de las octavillas, pues de eso, entre otras cosas, trata la novela, surge una historia de caballeros templarios, incluida la desaparición de su flota en La Rochelle, y otros muchos sucesos históricos, en los que el autor demuestra su dominio de la historia y su abrumadora erudición, lo cual aleja esta obra de lo que podría parecer al principio: un libro al uso de intrigas medievales con templarios de por medio, componiendo una lectura fácil y ligera. No, no es eso; es una trama bien escrita y documentada, que exigirá al lector sus cinco sentidos, para saborear las múltiples caras que se aprecian en la lectura.

   Siempre me he preguntado, al leer un escrito de Julio Armas, ¿para quién escribe? Y, con este libro, he llegado a la conclusión, y no soy el único, de que ha escrito esta obra para sí, pensando en él mismo como posible lector, lo cual, en estos tiempos de concesiones y presiones de agentes literarios y editores y, sobre todo, del propio público, que, a muchos autores, tanto hacen desviar la obra literaria del camino inicial, es de agradecer su decisión de escribir como a él le gustaría leerlo.

   Como en otros libros, el autor hace un trabajo metaliterario, introduciendo citas y trozos de poemas, sobre todo clásicos, que engrandecen y adornan su prosa, siempre más que correcta y cuidadosa.

  En resumen, estamos ante un libro serio y complejo, a pesar de su apariencia de novela de misterio, que no dudo sea un punto y seguido en la trayectoria, cada vez más sólida, del autor.

“ALONSO CHÁVARRI”

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Entrevista en el Diario La Rioja.

 

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Entrevista para Spoonful

http://www.spoonful.es/entrevista/'el-viajero-impaciente'--todo-puede-ser-o-no-ser_20141105090728.html